CHACRA EXPERIMENTAL

La Chacra Experimental Agrícola Santa Rosa es el primer y único instituto privado de mejoramiento de caña de azúcar en la Argentina y tiene como objetivo principal la obtención de nuevas variedades adaptadas a las condiciones ecológicas del norte argentino. 

Comenzar

La Chacra Experimental Agrícola de Santa Rosa es un emprendimiento del Centro Azucarero Regional del Norte Argentino (C.A.R.N.A.), institución que agrupa a los ingenios de Salta y Jujuy. Por tal razón, su objetivo no es la investigación básica sino la investigación aplicada; esto es, realizar experimentación e investigación que puedan ser eventualmente utilizadas en el ciclo comercial del azúcar. El objetivo principal de La Chacra es producir nuevas y mejores variedades y recopilar información de investigaciones básicas y aplicadas nacionales y extranjeras para adaptarlas y adoptarlas al programa de mejoramiento y a nuestra industria con el fin de mejorar la competitividad de la producción nacional.

Misión y Visión

Visión: Ser Mundialmente reconocidos por los resultados alcanzados en investigación y desarrollo de variedades comerciales de caña de azúcar para el Norte Argentino

Misión: Desarrollar y transferir tecnología e innovación genética en caña de azúcar, focalizadas en los objetivos de los ingenios accionistas, de manera económica, ambiental y socialmente sostenible


QUE HACEMOS

La Chacra Experimental Agrícola de Santa Rosa es, actualmente, una herramienta fundamental para mejorar la rentabilidad de la actividad azucarera en el Norte Argentino. Su objetivo principal es el de producir nuevas variedades y aumentar los conocimientos sobre la caña de azúcar para lograr mejores resultados agrícolas. Para ello desarrolla su Programa de Mejoramiento Genético de Caña de azúcar, con las siguientes áreas principales: mejoramiento, biotecnología, patología y cuarentena.


HISTORIA

La historia de la Chacra Experimental Agrícola Santa Rosa está ligada indisolublemente a un apellido: Fernández de Ullívarri. El Ingeniero Agrónomo Roberto Fernández de Ullívarri fue su primer director. Dirigió La Chacra desde su creación en 1951 hasta 1956, y luego entre 1975 y su jubilación en 1985. Entre 1956 y 1974 fue su concuñado, Ingeniero Agrónomo Fanor Guillermo López, quien dirigió La Chacra, aunque mantuvieron una estrecha relación de colaboración recíproca.  El actual director, Ingeniero Agrónomo Ricardo Fernández de Ullívarri, es hijo de don Roberto, y no se cansa de destacar la importancia de la herencia familiar en la historia de La Chacra. De alguna manera, esto es parte de la tradición azucarera, que hinca sus raíces en la tierra y que transmite los conocimientos y los sentimientos por la sangre del hombre. Tanto así que los siete hijos de Don Roberto con María Dolores Asensio son profesionales, y los cuatro varones se dedicaron a la caña de azúcar.

El 24 de agosto de 1951, por escritura pública, el Ing. Agr. Roberto Fernández de Ullívarri adquirió los primeros lotes de tierra ubicados en el departamento de Orán, Provincia de Salta, denominados “Santa Rosa” y “La Toma”, para la instalación de una Chacra Experimental. Dicha adquisición fue realizada por poder otorgado por Ingenio y Refinería San Martín del Tabacal Sociedad Anónima, bajo la presidencia de don Roberto Vigliano, Ledesma Sugar Estates and Refining Company Limited Sociedad Anónima, bajo la presidencia de don Herminio Isidro Arrieta, Leach’s Argentine Estates Limited Sociedad Anónima con sede en Inglaterra, bajo la presidencia de don Fernando Marcelo Carlés, Ingenio Río Grande Sociedad Anónima bajo el mandato general de la Sociedad Anónima por Acciones con sede en Suiza de doña Rosario Schiffner de Zouboff, e Ingenio San Isidro Sociedad Anónima, bajo la presidencia de Julio Pedro Nemesio Cornejo. Con el correr de los años se incorporaron otras fracciones de tierra del departamento de Orán, se adquirieron maquinarias y herramientas de labranza y equipos de laboratorio.

El 5 de agosto de 1954 las empresas mencionadas celebran, por escritura pública, un contrato de administración obligándose a mantener en condominio y a utilizar las tierras adquiridas por intermedio de don Roberto Fernández de Ullívarri para el establecimiento de una estación experimental agrícola destinada especialmente a investigar y experimentar el cultivo de la caña de azúcar, como contribución al progresivo perfeccionamiento cultural y fabril de la industria azucarera en las provincias de Salta y Jujuy. Más allá de las formalidades, en 1954 Fernández de Ullívarri ya había importado a La Chacra desde Sudáfrica las variedades CP 48-103 y NCo 310. La variedad CP 48-103 es muy bien recordada por los actuales investigadores de los ingenios del Norte, ya que fue allí muy difundida. 

El 3 de agosto de 1956, por escritura pública, el Ing. Agr. Roberto Fernández de Ullívarri transfiere la propiedad de los terrenos a los reales compradores que conformaron el condominio. En ese mismo año La Chacra había enviado al Ing. Roberto Fernández de Ullívarri a Puerto Rico para efectuar cruzamientos. Este resultó un viaje muy productivo: de allí surgieron las variedades NA 56-79, NA 56-30, NA 56-42, NA 56-62 y NA 56-83. 

Párrafo aparte merece la NA 56-79, originalmente conocida como “línea 17001” o simplemente como la “miluno”. Esta variedad, individualmente considerada, ”fue posiblemente la más extensivamente cultivada en toda la historia cañera mundial” : cubrió un 55% de la superficie implantada de Tucumán y más de un millón de hectáreas en el Estado de San Pablo (Brasil). A pesar de su susceptibilidad al “carbón” , es una de las variedades que más azúcar por hectárea ha producido en áreas subtropicales. Es sobre todo por esta variedad que Don Roberto Fernández de Ullívarri fue homenajeado en la Vª Convención de la Asociación Civil de los Técnicos Azucareros de Latinoamérica y el Caribe (ACTALAC) en San Pablo, Brasil, en agosto del año 1984; y en el Workshop de Breeding de la ISSCT, en Coopersucar, Piracicaba, Brasil en Junio de 1987.

NA 56-30 alcanzó una importante difusión en Tucumán. NA 56-42, NA 56-62 y NA 56-83, por su parte, tuvieron un muy buen desempeño en Salta y Jujuy, y figuran dentro de las variedades recordadas por los actuales investigadores. 


DONDE ESTAMOS

Provincia de Salta
Camino Vecinal No.8 Km6
Colonia Santa Rosa | CP 4530
Salta - Argentina
03878-49492 - 424955 - 493190

BIOTECNOLOGIA

Los nuevos conocimientos en biotecnología molecular vegetal tienen su cauce de aplicación agronómica a través de la ingeniería genética. Las primeras plantas transgénicas experimentales se obtuvieron en 1983 y, a partir de entonces, se logró la transformación de más de cincuenta especies vegetales distintas, incluyendo los ...

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MEJORAMIENTO

La Chacra es el primer y único programa de mejoramiento privado de caña de azúcar en la Argentina, y tiene como objetivo principal la obtención de variedades de caña de azúcar adaptadas a las condiciones ecológicas del Norte Argentino.  Para esto desarrolla un Programa de Mejoramiento Genético ...

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PATOLOGIA

En el Norte Argentino, como en todas las regiones productoras de caña de azúcar del mundo, el cultivo es afectado por numerosas enfermedades, causadas principalmente por bacterias, hongos y virus. Hay enfermedades denominadas principales, y otras menores o secundarias, según la incidencia y severidad con la que afectan el ...

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Biotecnología


Los nuevos conocimientos en biotecnología molecular vegetal tienen su cauce de aplicación agronómica a través de la ingeniería genética. Las primeras plantas transgénicas experimentales se obtuvieron en 1983 y, a partir de entonces, se logró la transformación de más de cincuenta especies vegetales distintas, incluyendo los cultivos de mayor importancia agronómica. Actualmente asistimos en Argentina a los ensayos biológicos de campo y multiplicaciones precomerciales de una diversidad de cultivos agronómicos, mostrando que la Argentina no es ajena a este fenómeno mundial. 

Si bien la existencia de precauciones de bioseguridad (por tratarse de la introducción de nuevas variedades de plantas en el ecosistema) ha demorado el lanzamiento comercial de los cultivos transgénicos, la experiencia acumulada indica que los cultivos modificados genéticamente por métodos celulares o moleculares no entrañan riesgos distintos a los que podrían implicar aquellos modificados por métodos genéticos clásicos para caracteres similares. 

Actualmente existe un pragmatismo prudente en cuanto al impacto agronómico, y se consideran las técnicas de producción de organismos genéticamente modificados (OGM) como una herramienta importante en el mejoramiento, pero que más bien auxilia o complementa (y no reemplaza) a las técnicas tradicionales.


La biotecnología podrá aportar una serie de beneficios de gran valor tales como la producción de alimentos más saludables, la reducción de los costos de producción y de utilización de agroquímicos, además del mejoramiento de la calidad de los productos. En cuanto a la caña de azúcar, además de poder transferir a la misma nuevos genes útiles, también representarían importantes beneficios la inactivación de genes no deseados, la introducción de interruptores moleculares para genes que sólo se requieran en determinadas circunstancias, el incremento de resistencia a pestes y estrés ambiental, el aumento de la eficiencia agronómica y de la producción de sacarosa y otros subproductos importantes, y la reducción del uso de pesticidas.

El laboratorio de biotecnología de La Chacra comenzó sus actividades a principios del año 1999, teniendo como objetivo principal el estudio de las técnicas y métodos utilizados y de las posibles aplicaciones futuras en el ámbito de la caña de azúcar. 

El procedimiento de transformación directa más conocido es el desarrollado por el grupo de Stanford en Estados Unidos, y es el que se estudia en el laboratorio de La Chacra (Esquema 1). El método, denominado biolístico o pistola de genes, consiste en acelerar micropartículas de tungsteno u oro, recubiertas con el gen de interés, con un gas inerte a través de una malla para producir perforaciones transitorias en la célula vegetal manteniendo la viabilidad de la misma. Lo que es importante tener en cuenta, entre otros factores, es el tamaño de las partículas, ya que del mismo depende la cantidad de ADN que transporta y el tamaño de la lesión que causa en la membrana de la célula. 


Para esta técnica debe recurrirse a callos embriogénicos, meristemas, suspensiones celulares, u órganos como blanco para los disparos. Una vez realizado el bombardeo los callos pasan a un medio selectivo, que contiene un agente selector acorde al plásmido insertado, donde se rescatan aquellos en los que ingresó el gen de interés. Luego éstos son inducidos, mediante balances hormonales adecuados, a producir brotes, yemas y finalmente raíces para volver a convertirse en una planta entera, idéntica a la planta madre pero con el gen de interés incorporado. La ventaja de este método es que no depende de la afinidad con la especie a transformar y por lo tanto brinda una amplia gama de especies con las que se puede trabajar. 

Otro de los objetivos que se propuso el Laboratorio de Biotecnología es el estudio de la técnica de micropropagación de plantas (ver esquema 2) para lograr la capacidad de obtener plantas libres de enfermedades sistémicas para el establecimiento de semilleros saneados y de mayor velocidad de multiplicación de variedades comerciales de reciente liberación. Dicha técnica se basa en el cultivo in vitro de ápices meristemáticos a partir de plantas donantes termotratadas. Se recogen cogollos de la caña y luego de ser desinfectados, se disectan bajo lupa en la cámara de flujo laminar, eliminando las hojas y dejando uno o dos primordios foliares de modo que el meristema tenga aproximadamente entre 0,5 y 1 milémetro. De esta forma se establece el cultivo aséptico de los meristemas en medio de cultivo líquido en agitación constante; la etapa siguiente es la de multiplicación de brotes y finalmente se llevan a un medio con balance hormonal que favorece el enraizamiento de los brotes obtenidos en la etapa anterior. Las ventajas de esta técnica son varias y van desde la multiplicación en menor cantidad de tiempo y el control de la sanidad del material obtenido hasta la posibilidad de multiplicar rápidamente una variedad de la cual existan pocos individuos.

Mejoramiento



La Chacra es el primer y único programa de mejoramiento privado de caña de azúcar en la Argentina, y tiene como objetivo principal la obtención de variedades de caña de azúcar adaptadas a las condiciones ecológicas del Norte Argentino. 

Para esto desarrolla un Programa de Mejoramiento Genético tradicional. El objetivo es crear variedades de caña que tengan determinados atributos, tales como alto tonelaje y elevado contenido de azúcar (%), resistencia a enfermedades y plagas, y aptitud a cosecha mecanizada. Para lograrlo, lo que se hace es cruzar variedades que tengan estos atributos, esperando que los descendientes expresen los mejores atributos de sus progenitores. 

Como veremos, este programa consta de tres etapas básicas, una de cruzamientos, otra de selección, y la última de ensayos comparativos de variedades. Requiere de profesionales capacitados, experimentados y altamente motivados para que rinda sus frutos. Veremos, asimismo, que para mejorar la caña es necesaria tanta ciencia como arte.



Etapa de Cruzamientos

Mediante esta técnica se busca lograr, a través de la recombinación genética, individuos distintos. Se cruzan las flores de dos variedades con atributos deseables buscando que semillas descendientes de estas cruzas tengan la mayor cantidad posible de atributos deseables y la menor posible de indeseables. 

Para realizar cruzamientos La Chacra cuenta con una colección de 900 variedades nacionales y extranjeras de la cual se extraen las más adaptadas y las que reúnen las características deseables a ser trasmitidas a la descendencia. Las mejores variedades van a intervenir como progenitores en los cruzamientos que se realizan en La Chacra. En la actualidad se usan 200 variedades diferentes como progenitores en el programa de cruzamientos.

Un inconveniente es que en las áreas subtropicales la mayoría de las variedades de caña de azúcar no florecen en condiciones naturales, y las que lo hacen no producen semilla sexual viable. Sin embargo, a partir del descubrimiento de Garner y Allard en el año 1920 sobre los factores que gobiernan la floración en caña de azúcar, las áreas cañeras subtropicales pudieron realizar sus propios programas de cruzamiento manejando los factores que gobiernan la floración de caña de azúcar, como las horas de luz y la temperatura. Para ello, La Chacra cuenta con cámaras fotoperíodicas e invernáculo calefaccionado con temperatura controlada.

Como la probabilidad de encontrar variedades superiores es muy baja, se requiere trabajar con alto número de cruzamientos que generen un elevado número de semillas (nuevos clones) para ser seleccionados al cabo de 10 a 12 años y lograr una variedad comercial.



Etapa de selección

La etapa de selección aprovecha la variabilidad entre individuos – también llamados “seedling” (plantas de semilla sexual) – generada por los cruzamientos para elegir de ellos los que reúnan las características buscadas en una variedad comercial. Los principales caracteres son:

  • alto contenido de azúcar (%) 
  • elevado tonelaje (tns. / ha)
  • resistencia a enfermedades y plagas
  • aptitud a cosecha mecanizada 
  • alta recuperabilidad fabril 

Estos caracteres son analizados en las diferentes etapas de selección, tanto en el ámbito de campo como de laboratorio en varios ciclos y ambientes de cultivo.

En la primera etapa se generan aproximadamente 300 cruzamientos en donde cada semilla sexual da origen a un plantín que va ser una cepa (clon o genotipo) diferente. Las mejores cepas se seleccionan por características fenotípicas, agronómicas y sanitarias, y por determinaciones de azúcar en el campo, lo que se mide indirectamente mediante brixómetro de mano. Así, los individuos seleccionados son extraídos e identificados, pasando a una segunda etapa. El número de seedlings manejados por el Programa de Mejoramiento de La Chacra ha aumentado con el correr de los años para mejorar la probabilidad de obtener variedades superiores, alcanzando en las últimas campañas entre 180.00 y 200.000 plantines. Esto ha llevado a que La Chacra aumente la infraestructura en personal técnico, superficie cultivada y tecnología aplicada. 

Los plantines de semilla (cepas) seleccionados a campo en esta etapa estuvieron sometidos durante dos años a cosecha mecanizada para que expresen su adaptación a esta tecnología, adoptada casi por la totalidad del sistema productivo del Norte Argentino. Por lo tanto, el proceso de selección en campo se realiza luego de tres ciclos de crecimiento (soca II). En los últimos años el porcentaje de individuos seleccionados en esta etapa ha sido de entre 1,2% y 2%, pasando a la segunda etapa aproximadamente un número de 3.500 individuos. Aquí se le otorga el nombre al individuo seleccionado, identificándolo con la sigla de la estación (NA, Norte Argentino), el año de serie, que coincide con el año de selección, y el número de orden de selección de esta etapa, que para nuestro caso es entre 1 y 3500 aproximadamente. Por ejemplo, NA 85-1602 fue seleccionada en el año 1985 siendo el seedling número 1602 en el orden de selección. 

En una segunda etapa, con los individuos seleccionados de seedlings individuales se implantan parcelas de un surco de seis metros de longitud, constituyendo la primera etapa clonal. La selección se realiza en soca I y comprende, en primer lugar, una evaluación sanitaria en el período de crecimiento. Luego se realiza una evaluación agronómica previa a la zafra, caracterizando capacidad de producción: número de tallos, altura, grosor de tallos, vuelco, floración y medición indirecta de azúcar mediante brixómetro. A los mejores clones de esta etapa se los somete a análisis de laboratorio, donde se evalúa la calidad de la materia prima de manera más precisa y directa (% azúcar recuperable). La presión de selección en esta etapa es del 8% al 10%, es decir, de 3500 clones se eligen alrededor de 250 a 350. Los clones que son elegidos según las evaluaciones de campo y laboratorio pasan a una segunda etapa clonal en donde cada uno de ellos es plantado en tres surcos de cinco metros. Aquellos clones que ocupan los primeros lugares en comportamiento productivo y sanitario (alrededor del 20%, llamado grupo selecto), se envían a los ingenios para que sean evaluados y multiplicados en diferentes ambientes. Así se continúa su selección adaptativa, ya que estos son los clones que tienen mayores posibilidades de convertirse en variedades comerciales.

En la segunda y tercera etapa clonal la evaluación se realiza de igual forma que en la etapa anterior.



Etapa de Ensayos Comparativos Varietales

Las mejores variedades seleccionadas o introducidas son plantadas en ensayos replicados comparativos de rendimientos junto con testigos comerciales representativos del área. Estos ensayos se conducen durante cuatro cosechas (una de plantas y tres de socas), midiéndose todos los valores de producción agronómica y fabril, y comparando los de cada variedad con los de sus testigos comerciales, además de evaluar su comportamiento sanitario. En todas las etapas de selección la valoración de los clones se hace comparándolos con testigos, siendo éstos de las variedades comerciales más importantes de los ingenios de la zona. Se trata así de comparar entre las variedades, para ver si las nuevas son superiores a las existentes.

Finalmente, cada uno de los Ingenios evalúa en sus ambientes los clones selectos en ensayos y plantaciones comerciales para conocer la potencialidad de producción y adaptación que poseen estos a su clima, suelo y manejo particular. 

Es importante destacar que el proceso de selección implica un arduo trabajo en el que hay que observar, año tras año, las características de los individuos y de las variedades. Cabe recordar al respecto las palabras del Ing. Agr. Roberto Fernández de Ullívarri: “En selección, ¿sabe lo que hay que hacer? ¡Hay que sacrificarse! La selección es molesta: caña caída, mosquitos, víboras, calor húmedo. Se llega con las piernas liquidadas. Hay que separar, mirar bien, identificar. Hay momentos en que se debe tener mucho cuidado de no estar cansado; de lo contrario no se les da a las cañas últimas la misma oportunidad que tuvieron las de la mañana temprano”.  

Adviértase que no puede llevarse a laboratorio a todas las plantas. La selección, por tanto, y a pesar de basarse en la ciencia, estadísticas y mediciones, tiene también algo de arte, especialmente en la etapa de selección: sólo los profesionales calificados y experimentados pueden distinguir, entre miles de clones, la cepa superior. Así lo expresaba el Sr. Aaron Simerman, refiriéndose al Ing. Agr. Fanor Guillermo López:

"La caña de azúcar es su territorio, su hábitat; es su especialísimo saber, que le permite adelantarse al rigor de la estadística o a la medición polarimétrica, descubriendo entre cientos de variedades, la variedad; es lo que le permite ver en la cepa solitaria, el futuro surco poblado y denso y adivinar el azúcar contenido en las prietas células que lo guardan. Solía decir, con esa sencillez, parquedad y tonada tan criolla y tan suyas: "Esta variedad me gusta, va a andar bien", y andaba bien, señoras y señores."  

Patologías



En el Norte Argentino, como en todas las regiones productoras de caña de azúcar del mundo, el cultivo es afectado por numerosas enfermedades, causadas principalmente por bacterias, hongos y virus. Hay enfermedades denominadas principales, y otras menores o secundarias, según la incidencia y severidad con la que afectan el cultivo. 

Dentro del primer grupo se encuentran tres enfermedades producidas por bacterias. En primer lugar, se encuentra el “raquitismo de las cañas socas”, también llamado “achaparramiento” o RSD (siglas de su denominación en inglés, Ratoon Stunting Disease). Su agente causal, Clavibacter xyli subsp. xyli coloniza los haces vasculares, interfiriendo en la función normal de los mismos, y provocando así una disminución generalizada de crecimiento en el cañaveral que se acentúa en las cañas socas. Otra enfermedad producida por bacterias es la “escaldadura de las hojas”, cuyo organismo causal es Xanthomonas albilineans. Esta enfermedad causa la muerte de brotes, tallos y cepas. También encontramos, dentro de esta categoría, la “estría roja”. Esta es ocasionada por Acidovorax avenae subsp. Avenae. Si bien la “estría roja” se presenta regularmente todos los años en niveles bajos, excepcionalmente lo hace con alta incidencia y severidad. Este fue el caso de la campaña 2000/2001, en donde lotes completos fueron afectados, disminuyendo considerablemente el número de tallos que llegaron a cosecha.

 

Dentro de las enfermedades más importantes producidas por hongos encontramos la “roya de la caña de azúcar”, producida por Puccinia melanocephala. Su ocurrencia está relacionada a que se presenten condiciones ambientales favorables para la enfermedad y con la susceptibilidad varietal. También encontramos en esta categoría el “carbón”, cuyo agente causal es Ustilago scitaminea. El “carbón” afecta el cultivo disminuyendo el número de tallos que llegan a molienda y, en casos extremos, afecta la cepa en su totalidad. Dentro de las enfermedades producidas por virus encontramos una sola patología de relevancia, el “mosaico de la caña de azúcar”, que ocasiona importantes daños en variedades con alta susceptibilidad.  Entre las enfermedades secundarias o menores producidas por hongos encontramos la “mancha parda“ (Cercospora longipes), “mancha anillada o en halo” (Leptosphaeria sacchari), “pokkah boeng” (Fusarium moniliforme y F. subglutinans) y “podredumbre de raíz por Pythium“ (Pythium arrhenomanes), entre otras. El “síndrome del amarillamiento de la caña de azúcar” es una  enfermedad de reciente recurrencia en el mundo, y que está asociada a un virus (Sugarcane yellow leaf luteovirus), a un fitoplasma (Sugarcane yellow phytoplasma), o bien a condiciones ambientales, ocasionando en los tres casos síntomas similares. Recientemente se ha detectado en La Chacra, mediante metodología de laboratorio, Sugarcane yellow leaf luteovirus afectando cañaverales del Norte Argentino. 

Como para la mayoría de los cultivos, el método más eficiente y económico de mitigar los efectos nocivos de las enfermedades sobre la producción es mediante la búsqueda de variedades tolerantes o resistentes a los patógenos. Para lograr este objetivo es necesario intervenir en las diferentes etapas del Programa de Mejoramiento Genético, evaluando el comportamiento de los clones frente a las enfermedades, caracterizando la reacción de susceptibilidad / tolerancia en los niveles de selección. Para algunas patologías es necesario también inducir artificialmente el contacto entre el patógeno y los materiales en selección (inoculación artificial) para analizar el comportamiento que tendría la futura variedad comercial ante eventuales epifitias naturales.

La Chacra incluye dentro de sus actividades anuales el relevamiento del comportamiento de los clones en selección frente a las enfermedades sintomáticas de mayor importancia. Actualmente se han incorporado inoculaciones inducidas con la bacteria causal del “raquitismo de las socas” con la finalidad de caracterizar la susceptibilidad de los clones promisorios (variedades precomerciales) frente a la enfermedad.

Para el diagnóstico de enfermedades sistémicas se recurre a la técnica serológica de “Tissue Blot Immunoassay” (TBIA) para la determinación de la incidencia y severidad del “raquitismo de las socas”, “escaldadura de las hojas” y “síndrome del amarillamiento”. Esta técnica es económica y de fácil implementación, y ofrece también un rápido diagnóstico, determinando el número de haces vasculares colonizados en la porción de tejido en estudio.

La Chacra, además de utilizar esta metodología como herramienta dentro del Programa de Mejoramiento, también la utiliza como servicio de diagnóstico a los ingenios asociados, para diagnosticar el estado sanitario, tanto del cañaveral comercial como de los lotes semilleros. Cabe mencionar especialmente que el “raquitismo de las socas” es una enfermedad de manejo relativamente fácil mediante el saneamiento de la caña semilla utilizada en la plantación de un cañaveral, para lo cual se implantan semilleros libres del patógeno.

Actualmente se está incorporando la técnica de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), metodología de base molecular que se utilizará para el diagnóstico de “raquitismo”, “escaldadura“, “mosaico” y “síndrome del amarillamiento” en situaciones donde no se pueda recurrir a TBIA.


BIOTECNOLOGIA

Los nuevos conocimientos en biotecnología molecular vegetal tienen su cauce de aplicación agronómica a través de la ingeniería genética. Las primeras plantas transgénicas experimentales se obtuvieron en 1983 y, a partir de entonces, se logró la transformación de más de cincuenta especies vegetales distintas, incluyendo los cultivos de mayor importancia agronómica. Actualmente asistimos en Argentina a los ensayos biológicos de campo y multiplicaciones precomerciales de una diversidad de cultivos agronómicos, mostrando que la Argentina no es ajena a este fenómeno mundial. Si bien la existencia de precauciones de bioseguridad (por tratarse de la introducción de nuevas variedades de plantas en el ecosistema) ha demorado el lanzamiento comercial de los cultivos transgénicos, la experiencia acumulada indica que los cultivos modificados genéticamente por métodos celulares o moleculares no entrañan riesgos distintos a los que podrían implicar aquellos modificados por métodos genéticos clásicos para caracteres similares. Actualmente existe un pragmatismo prudente en cuanto al impacto agronómico, y se consideran las técnicas de producción de organismos genéticamente modificados (OGM) como una herramienta importante en el mejoramiento, pero que más bien auxilia o complementa (y no reemplaza) a las técnicas tradicionales.

PROGRAMA DE MEJORAMIENTO

La Chacra es el primer y único programa de mejoramiento privado de caña de azúcar en la Argentina, y tiene como objetivo principal la obtención de variedades de caña de azúcar adaptadas a las condiciones ecológicas del Norte Argentino. Para esto desarrolla un Programa de Mejoramiento Genético tradicional. El objetivo es crear variedades de caña que tengan determinados atributos, tales como alto tonelaje y elevado contenido de azúcar (%), resistencia a enfermedades y plagas, y aptitud a cosecha mecanizada. Para lograrlo, lo que se hace es cruzar variedades que tengan estos atributos, esperando que los descendientes expresen los mejores atributos de sus progenitores. Como veremos, este programa consta de tres etapas básicas, una de cruzamientos, otra de selección, y la última de ensayos comparativos de variedades. Requiere de profesionales capacitados, experimentados y altamente motivados para que rinda sus frutos. Veremos, asimismo, que para mejorar la caña es necesaria tanta ciencia como arte.



PATOLOGIAS

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